Chicago, Lunes, 18 de Diciembre de 2017
Dec.
18
2017

El Quehacer de la Palabra

LA INDOLENCIA DE LA ARROGANCIA

CONVIERTE LA IGNORANCIA EN DOCENCIA

 

Eric Muñiz de la Rosa

 

        Gracias al diario Pulso ya puedo comprender porque se cae en la adicción a las drogas, los drogadictos buscan la euforia, aunque artificial, en ellas, de la misma manera que quienes escriben en Pulso buscan su "high”, creyendo, artificialmente, que son reales periodistas y que su diario es paradigma de profesionalidad, ética, veracidad y liderato.

       Me quedé pasmado tras leer las exageraciones publicadas en la nota titulada "Exitosa clausura de 'Pulso para Niños' ", (Pulso, 14 de julio), en la que se relata la terminación de el Taller de Pulso Para Niños.

         La nota dice que "Se cumplió el cometido de Pulso al tener, con los niños, una interacción con sus lectores [nuestro] deseo de que de estos talleres surjan las nuevas generaciones de reporteros de Pulso".

      Mi pregunta a los de Pulso es: ¿Por qué le desean futuro tan miserable a los pobrecitos niños? Ellos pueden ESTUDIAR y educarse para ser profesionales.

Dadas las obvias limitaciones periodísticas de los reporteros de Pulso, así como el poco interés que el diario tiene por seguir las más básicas y elementales normas periodísticas, incluyendo la imparcialidad, la ética y la objetividad, que en cada una de sus ediciones demuestra Pulso, me parece demasiado presuntuoso que se puedan dedicar a maestros de una materia en la que muestran un manifiesto desconocimiento.

         Así como a un alumno no se le debe enseñar que dos más dos son cinco, tampoco se le puede enseñar con un libro de texto, en este caso un ejemplar del diario Pulso, que contiene errores descomunales en cada una de sus páginas.

¿Cómo puede dar clases de redacción personas que cotidianamente demuestran carecer de esos conocimientos?

      En la ceremonia de fin del Taller de "periodismo" para niños, estuvieron presentes Marta Rangel, Armando Acosta y Jaime Hernández, los tres, coordinadores editoriales del diario Pulso, así como el reportero de deportes de ese diario, Juan Antonio Lee, y el monero, que por solo dibujar caricaturas se cree periodista, Alfredo Narváez Ochoa, nombre real del barbaján caricaturista “Pingo”.

Como se puede ver, ninguno periodista de carrera, o ya de menos con un currículum que los acredite como tales.

       Quien brilló por su ausencia fue la maestra de la Univ. Autónoma de SLP y coordinadora editorial de Pulso, la Licenciada en Ciencias de la Comunicación,  Adriana del Socorro Ochoa, quien, por cierto, por tres domingos consecutivos no ha producido su columna La Cábala.

Realmente se le echan de menos sus boberías.

     "  'Objetivo fundamental del taller fue el de imbuir en los niños los valores morales y principios éticos, como la honestidad, el respeto y la responsabilidad, ya que en estos tiempos tan caóticos, es  necesarios que todos fomentemos los valores, dijo el coordinador del taller, el licenciado Carlos Reyes' ".

¿What? ¿Valores morales? ¿Principios éticos? ¿Honestidad? ¿Respeto? ¿Responsabilidad?

¡      Todo lo contrario! Plagios, fusiles, chayote, amarillismo, periodismo de aficionados, refritos, borregos, gacetillas y embute, sin dejar de mencionar las repetitivamente vulgares y chantajistas caricaturas del mentado Pingo.

       ¿Esos niños, la futura generación de reporteros de Pulso? ¿Por qué desearles tan negro futuro?

          Ahí estuvo Jaime Hernández, El Rey del Plagio, que TODO, repito, TODO lo que ha escrito desde que entró a trabajar en Pulso ha sido copiado de la internet, y tengo en mis archivos TODO cuanto él ha reproducido con su nombre en las páginas de Pulso.

       Cuando Jaime llegó a Pulso, se publicó que "Jaime llega para ofrecer información veraz y oportuna en Pulso, San Luis Hoy y Huasteca Hoy, (y) el noticiero radial Pulso al Aire, y aportará su estilo crítico y objetivo a esta editora, para profundizar en temas importantes y brindar a mayor número de lectores su experiencia informativa".

¡Ja!

      En cuanto a lo que les espera a los niños "futuros reporteros de Pulso", leamos lo que el "editor" Jaime copió de internet y presentó como nota propia: "En la zona geográfica C (S.L.P.), de acuerdo con el nuevo tabulador de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos para las remuneraciones profesionales, los puestos de reporteros y reporteros gráficos en medios de comunicación escrita perciben 142.36 pesos diarios.

       O sea que, como lo dijo en esa nota plagiada el mismísimo Jaime Hernández,  un empleado de Wal Mart percibe un salario mayor.

Volviendo a los engañados niños, ni siquiera todos ellos recibieron regalos al final de taller, pues los pocos regalos se rifaron, siendo pocos los favorecidos.

Vamos, ni siquiera regalos de valor, o compatibles con el tema de periodismo del taller, como son las computadoras. No, fueron muy instructivos videos del Chavo del 8, libros de Charlie Brown y mochilas.

      Sin duda un evento y premios a la altura del periodismo potosino.