Chicago, Domingo, 22 de Julio de 2018
Jul.
22
2018

Ineptitud Periódistica

Por Eric Muñiz de la Rosa.

 

NI EL PERIODISMO NACIONAL SE SALVA

MISERABLE MUESTRA DE INEPTITUD PERIODISTICA EN EL CASO DEL EX GOBERNADOR DE LOS SANTOS

 

      La ineptitud periodística, aunada a la incapacidad de la mayoría de los lectores para poder discernir lo que es buen periodismo, da como resultado que notas sin valor informativo, pero inyectadas de sensacionalismo, se tomen con la seriedad que carecen. Tal es el caso de la nota del diario Pulso, titulada “Millonaria multa e inhabilitación a MSF”, escrita por Jaime Hernández.

       Y no es que la nota no carezca de interés, simplemente no fue escrita con el profesionalismo y conocimientos periodísticos que se espera de alguien que ostenta el cargo de editor en el diario que se dice es “el mejor de San Luis Potosí”. Francamente, la nota es un INTERNETAZO, y para colmo de males hasta extemporánea.

   El estilo de redacción de la nota claramente nos indica que fue resultado de haber sido encontrada en internet, en una de las ya conocidas búsquedas que cotidianamente hace Jaime Hernández para sacar información que luego firma como propia.

    Pero lo que raya en patético es el hecho de que ningún otro reportero, de ningún otro medio, haya descubierto la noticia inmediato al haber sucedido. No, tuvieron que pasar 15 (QUINCE) días para que el Espíritu Santo se la revelara a Hernández ¿Tampoco hubo un comunicado de prensa de la Contraloría? ¿Ni de Comunicación Social del estado? Increíble, inaudito. Solo en el “periodismo” de San Luis Potosí.

     Es de esperarse, en San Luis Potosí los editores no editan, ni los reporteros reportean, nada se cubre en los juzgados (donde se ventiló el asunto de Marcelo), toda la “información” que se publica en los diarios es copia casi fiel de los comunicados de prensa, o como en el caso de Hernández, de lo que encuentran en internet. Y todo lo firman con su nombre.

    Los procedimientos legales del caso se llevaron a cabo en diversos juzgados, según haya sido su jurisdicción, ya sea en el Juzgado Sexto de Distrito, en el Primer Tribunal Colegiado del Noveno Circuito, o en uno o dos más que desconozco por vivir fuera del país ¿Pero qué excusa tiene los reporteros (o editores) potosinos cuando ese es su trabajo? Por ejemplo, es costumbre que la defensa del acusado le tramita un amparo, luego está el juzgado donde se ventila la causa, etc.

   La nota, anti periodística en todos sentidos, carece de la necesaria presentación de declaraciones de las diferentes partes. Hernández, haciendo gala de su ignorancia periodística, ni siquiera se molestó en obtener las declaraciones de los autores del recurso de queja de la Contraloría General del Estado de San Luis Potosí, el Director General de Normatividad, Luis Alejandro Padrón Moncada y el Director de Responsabilidades e Inconformidades, Juan Manuel Lucio Fernández.

    Hernández tampoco hizo el menor intento de obtener declaraciones del equipo de la defensa de Marcelo, José Luis Rueda Meade, Santiago Montero Martín y Eligio Benjamín Osorio Hernández.

PERO LUEGO VINO LO PEOR

    Para el día siguiente, el tema lo recogió por entero la prensa nacional, desde los diarios capitalinos Excelsior, Reforma, la Jornada y Milenio hasta la prensa de provincia y revistas como Proceso, todos ellos alimentando el ego de Jaime Hernández, seguramente jactándose de su hazaña entre sus amigos potosinos. Pobres. Pobres todos ellos, flaco favor le  estaban haciendo al periodismo mexicano.

    ¿Por qué? Simplemente porque estaban repitiendo, palabra por palabra, lo escrito por Jaime, sin molestarse en citar siquiera el origen de la nota, ya no digamos su veracidad ¿Con que profesionalismo se repite una nota que carece de los mínimos elementos periodísticos?

     La ética periodística impone verificar, confirmar y contrastar toda información antes de publicarla, si el inepto Jaime escribió una nota de oídas, los otros cometieron flagrantemente el feo pecado del plagio.

PERO NO… CORRIJO, ESO NO FUE LO PEOR

      Lo peor fue que otra pseudo editora de Pulso, Adriana Ochoa, en su carácter de “corresponsal” de El Universal, envió a ese diario una copia de la infame nota, dándose el crédito ella misma. Claro que quienes conocemos como andan las cosas dentro de Pulso, sabemos que Adriana y Jaime se tienen un mutuo encono, derivado del manejo de entradas económicas por el control de la información, o desinformación, según sea el caso.