Chicago, Domingo, 20 de Agosto de 2017
Aug.
20
2017

Integración Alianza Pacífico y Mercosur

 

Ministros avanzan en integración económica de Mercosur y Alianza del Pacífico

 

                CIUDAD DE MÉXICO.   (Agencias).- Los dos principales bloques regionales de América Latina, la Alianza del Pacífico y el Mercado Común del Sur (MERCOSUR), avanzaron  en definir la ruta para estrechar la integración económica entre mecanismos.
                Para ello se reunieron en Buenos Aires, Argentina, los ministros de Relaciones Exteriores y de Economía del país anfitrión, Argentina, Brasil, Chile, Paraguay, Uruguay, Perú, Colombia y México, y abordar, además, retos de coyuntura en la región.
                 La reunión permitió a los dos principales bloques regionales de América Latina dialogar sobre el panorama internacional actual y las perspectivas de integración regional, así como concertar acciones orientadas a estrechar los vínculos entre ambos mecanismos”, informó en un breve comunicado la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).
                 Los ministros celebraron la II Reunión Ministerial entre los países de la Alianza del Pacífico y el Mercado Común del Sur (MERCOSUR); la delegación de México estuvo representada por los secretarios de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray Caso, y de Economía, Idelfonso Guajardo.
                 La Alianza del Pacífico está integrada por cuatro países: México, Colombia, Perú y Chile. En tanto, el Mercosur por seis Estados: Argentina, Brasil, Uruguay, Bolivia, Paraguay, Venezuela; también por seis estados asociados: Chile, Ecuador, Perú, Colombia, Guyana y Surinam.
                En el marco de esta visita, los funcionarios mexicanos participaron en una reunión trilateral con sus homólogos de Argentina, Susana Malcorra y Francisco Cabrera, así como de Brasil, Aloysio Nunes y Marcos Pereira.
              Abordaron la coyuntura económica mundial y coincidieron en la importancia de fortalecer el trabajo conjunto de los tres países más grandes de América Latina en beneficio de la región. Asimismo, intercambiaron opiniones sobre las oportunidades, desafíos y posibles áreas de colaboración en el marco de la OMC y el G20, entre otros foros internacionales”, detalló la dependencia.
                Un eventual acuerdo unirá a dos bloques que siempre se vieron con recelos. El primero porque consideró al Mercosur demasiado politizado y poco eficiente en lo económico. El segundo porque veía a la Alianza como demasiado alineada los Estados Unidos y excesivamente volcada al comercio. El agua y el aceite. El giro hacia la derecha en Argentina y Brasil fue la piedra de toque de una posible alianza. Los presidentes Mauricio Macri y Michel Temer decidieron enseguida abrir el Mercosur al mundo. Y Donald Trump obró el milagro definitivo. México, y en menor medida Chile, vieron de un día para el otro peligrar su comercio con Estados Unidos y decidieron avanzar hacia la posibilidad de alinearse con un Mercosur ahora más amigable. Hay consenso en que hay mucho para avanzar, si se compara el porcentaje que alcanza el comercio intrazona en otras regiones del mundo: 69% en la Unión Europea, 55% en Asia y 18 en América Latina.
                 “Muy pocas veces en la historia se alinean los escenarios como se están alineando hoy”, dijo el secretario de Economía de México, lldefonso Guajardo Villarreal, durante una presentación en el Foro. “Tienes dos grandes países latinoamericanos como Brasil y Argentina que no necesariamente estaban acompañando el modelo de apertura de la región. Y que ahora estemos en la misma sintonía tiene que ser capitalizado. Tenemos que reaccionar, no nos podemos quedar inmóviles en cuanto a la incertidumbre que llega desde Washington”, agregó. En Chile coinciden con esta lectura del nuevo escenario americano. “Es una oportunidad para avanzar hacia una integración, en este escenario es casi un imperativo y eso lo hemos tomado en la Alianza del Pacífico como algo muy concreto”, dijo Muñoz en la mesa que compartió con Guajardo Villareal.
               El encuentro de ayer en Buenos Aires fue el primer paso en un camino largo que recién comienza, sobre todo porque el desafío es resolver la relación de economías muchas veces complementarias. El caso de Argentina y México tiene un capítulo particular en la producción de autos. Consultado sobre la posibilidad de que el mercado mexicano se abra a las exportaciones de cereales argentinos, Guajardo Villarreal, dijo, con sorna, que ese tema estaría resuelto cuando Argentina pusiese “automóviles sobre la mesa”. En todo caso, los bloques no hablan de fusión ni nada parecido. “Nunca estuvo la posibilidad de fusionarnos porque tenemos esquemas distintos y una historia distinta. El objetivo es avanzar en una hoja de ruta concreta que permita abrir mercados y eliminar barreras arancelarias y no arancelarias”, dijo Muñoz.
             Quienes más tienes para ganar en un eventual acuerdo son Argentina y Brasil. Las dos principales economías sudamericanas están en crisis y necesitan con urgencia reactivar su comercio con el exterior. La muletilla en Argentina es que Chile, por ejemplo, tiene acuerdos comerciales con el 90% del PIB mundial, y el Mercosur con sólo el 10%. “La oportunidad no está en el mercado intramercosur, está en abrirse, como Chile”, dijo el ministro de la Producción de Argentina, Francisco Cabrera. “Lo importante es que Argentina y Brasil se abran y lideren el proceso de apertura”, coincidió, sentado a su lado en una mesa de debate del Foro su par brasileño, Marcos Pereira.
                 El ministro de Economía argentino, Nicolás Dujovne, también dejó en claro la necesidad de su país por abrirse al mundo. “Cada vez que uno se reúne con empresas argentinas que exportan la queja generalizada es ‘no puedo competir con los chilenos, con los peruanos que entran a tal y tal mercado con un arancel cero cuando nosotros pagamos 10% o 15%. Esto forma parte del proceso de integración de Argentina al mundo, en la cual vamos en un proceso lento pero constante. Pero no hay que esperar resultado inmediatos de estas negociaciones que estamos iniciando”, dijo. Las discusiones han sido hasta ahora políticas, a la espera de las cuestiones comerciales más escabrosas. Esa será la batalla de fondo.