Chicago, Sábado, 19 de Agosto de 2017
Aug.
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2017

Los escalofriantes datos sobre el Titanic que te dejaran los pelos de punta

         El hundimiento del Titanic es, probablemente, una de las tragedias más conocidas, leídas y vistas de la historia. Quizás sea el drama vivido por tantas personas que perdieron su vida en aquel gélido mar o por aquella película dirigida por James Cameron. Por una concatenación increíble de errores, 1505 personas quedaron para siempre bajo las cubiertas del Titanic o bajo las aguas de Terranova.

El pastelero bebido
        Charles Joughin, un pastelero que iba a bordo, estuvo nadando durante dos horas enteras en el mar antes de ser rescatado. La temperatura del agua estaba próxima a los cero grados centígrados, así que su supervivencia fue un verdadero milagro. ¿Cómo se las apañó para hacerlo? Pudo sobrevivir gracias a la enorme cantidad de whisky que había ingerido previamente durante la noche. En ocasiones, el alcohol te ayuda de la manera menos pensada.

El final de un traumático miedo
     Uno de los pasajeros que se embarcaron en ese majestuoso barco había abordado para dejar atrás el trauma vivido por estar en un barco que se incendió y naufragó en 1871. Desde ese momento no pudo subir a otro barco, incluso se sentía inseguro cada vez que llegaba a un puerto. Finalmente se decidió a dejar atrás sus miedos y subió al Titanic junto a unos amigos. Por desgracia falleció al quedarse atrapado en su camarote.

Las víctimas
      Del total de 2227 personas que iban a bordo, fallecieron 1491. Si ya de por sí este dato es lamentable, no hablemos de la recuperación de los cuerpos de las víctimas; solamente pudieron hallarse 328, los demás reposan en el fondo del océano. Por suerte hubo supervivientes, que pudieron continuar con su vida. La última de estos supervivientes fue Millvina Deanue, que falleció en el año 2008.

El coraje de una madre
      Todos conocemos de sobra lo que puede hacer una madre por sus hijos. Pues bien, incluso en los momentos más difíciles, ésta daría la vida por sus hijos. Rhoda Abbott, una mujer que reservó un pasaje de tercera clase junto a sus hijos, no tenía bote salvavidas asignado, por lo que se lanzó al mar con sus hijos para encontrar algo a lo que agarrarse. Por desgracia, no pudo sostenerlos por más tiempo y se hundieron en el océano. Ella pudo sobrevivir.

Las instalaciones y una pareja odiosa
        Entre las instalaciones de lujo se contaban un café, habitaciones de lectura, piscinas, barbería, jardines de té y habitaciones para quienes fumaban. Habría sido una suerte embarcar en este barco, bueno, al menos hasta el día que se hundió. Si hablamos de mal comportamiento en el barco, un hombre llamado Isidor Straus viajaba con su esposa en el Titanic, el día del hundimiento su bote salvavidas no estaba lleno, pero decidieron marchar dejando en la estacada a varios tripulantes.

Los supervivientes
       En el barco había pasajeros en tres clases diferentes: primera, segunda y tercera. Los que abordaron en primera clase disponían de más lujos y trato preferencial en la asignación de botes salvavidas. Debido a esto se salvó un 60% de estos pasajeros. Pero no solo humanos eran tripulantes del barco, 12 perros también formaron parte del crucero, por desgracia sólo 2 de ellos lograron volver a su hogar.