Chicago, Martes, 17 de Octubre de 2017
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2017

UN PERIODISMO MENTIROSO, FARSANTE E INMORAL

Por Eric Muñiz de la Rosa

 

        El historial de notas “informativas” del diario Pulso demuestra fehacientemente una absoluta ignorancia periodística y total falta de respeto a los lectores, refrendada cotidianamente con la publicación de notas como la titulada “ ‘Nagual’ anda suelto en la sierra de Valles”,  http://pulsoslp.com.mx/2013/11/02/nagual-anda-suelto-en-la-sierra-de-val... publicada en ese diario el pasado 2 de noviembre, escrita por un intento de reportero de nombre Miguel Barragán.
      La ignorancia periodística de un reportero, y su obvia creencia en seres fantásticos, no fuera tema para criticarlo, si no fuera porque, también obviamente, sus editores son igual de ignorantes al permitir la publicación de ese tipo de notas, que demuestra, por enésima vez, el abrumador atraso en que se encuentra el periodismo en el estado de San Luis Potosí.
       En la nota se pasan por alto los mas intrínsecos cañones del periodismo, por ejemplo el de la comprobación de datos, ya que el reportero Miguel escribe, con supuesto conocimiento de ser verdad que, “en la escarpada sierra de Tancanhuitz hay un extraño ser de enormes proporciones que ha sido visto por campistas y personas que manejan durante la noche en la carretera que lleva a ese municipio”.
     La nota da cuenta de los nombres y edades de los supuestos desaparecidos, descartando la posibilidad de que hayan sido víctimas de un secuestro o de otra clase de crimen, el “reportero” llega al extremo de mencionar que la Subprocuraduría General de Justicia del Estado tiene en su poder un video en el que supuestamente se ve “lo que se supone que es un perro muy grande o un lobo que los atacó en medio de un claro del bosque”, pero no da el nombre del funcionario que hizo las supuestas declaraciones.
      También menciona que “los padres de los desaparecidos exigieron a las autoridades que realizaran una investigación exhaustiva, a una semana de que se reportó su ausencia” ¿Cómo es que durante esa semana ningún medio público lo que obviamente es una tragedia para tres familias? Especialmente cuando, de acuerdo al “reportero” los padres notificaron a tiempo su “desaparición”.
     La nota se extiende con las más inverosímiles narraciones de “apariciones” de animales fabulosos; de que en la carretera se apareció un ser semejante: “Era como de dos metros de altura, como un gorila, no andaba como gorila, sino como un hombre; nos miró a mi esposa y a mí y corrió para dentro de los árboles”.
     En cualquier parte del mundo donde se practica el VERDADERO periodismo esto es motivo de despido inmediato, no solo del reportero, sino también del editor que permitió su publicación.

 

Pero en el periodismo potosino ni los mismos editores muestran tener los más someros conocimientos de periodismo, a pesar de que una de ellos, Adriana del Socorro Ochoa, es maestra de periodismo en la Escuela de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, según se dice una de las mejores universidades de América Latina.
       Pero sucede que Adriana escribe aun peor que algunos de sus subordinados, búsquese en internet poniendo en Google la búsqueda siguiente: “Adriana Ochoa Pulso”, los resultados de búsqueda son más claros que el agua.
      Y no entiendo cómo es que Adriana es catedrática de esa importante universidad si no tiene título profesional en periodismo.
     Involuntariamente Adriana les dio una magnifica lección de periodismo a sus alumnos; una de sus alumnas, Elizabeth Villeda, escribe en un blog exactamente lo que es Adriana, una maestra y periodista inepta, ignorante e inmoral. Elizabeth escribe sobre uno de sus condiscípulos en las “clases” de periodismo de Adriana: “El asesinato de nuestro compañero David nos conmocionó a todos pero lo que más me entristeció fue que la editora en jefa del periódico Pulso, Adriana Ochoa, exhibía su foto con el cuchillo atravesándole el pecho. Ella era nuestra maestra, claro que lo conocía, pero eso no evitó que lo pusiera en primera plana. Yo le pregunto a mi maestra ¿Si fuera algún familiar suyo lo exhibiría de esa forma tan grotesca?
      Otra nota, de esas que yo, con toda razón, llamo notas idiotas, es la del también pseudo reportero de Pulso Rubén Pacheco, titulada “Con ajos se protegen de brujería”. http://pulsoslp.com.mx/2013/10/21/con-ajos-se-protegen-de-brujeria/
     No vale la pena comentarla, su encabezado lo dice todo.
    Lo peor es que los empleados de Pulso se creen los grandes periodistas, hasta el monero de los monos horribles, y primo hermano de la “editora” Adriana Ochoa, Alfredo Narváez Ochoa, conocido por el mote de “pingo”, cree que porque Pulso le paga 50 pesos por caricatura diaria (excepto los sábados), eso ya lo hace periodista. Y digo que no es periodista porque vive de la extorsión y del chayote ¿Pruebas? Sigan leyendo.
     Aparte de que Alfredo no es periodista, es un gran hipócrita que no tiene lo mas mínimo de calidad moral para ridiculizar con sus horribles monos a políticos como Marcelo de los Santos en el pasado, o pintar como holgazanes a los miembros del SUTSGE en  caricatura que publico recientemente en Pulso (muy ilustrativa en este caso http://pulsoslp.com.mx/2013/10/30/pingo-311/), no tiene calidad moral porque es un corrupto que, fuera de toda ética periodística tiene un puesto de aviador en el CEEPAC, a donde se para únicamente para cobrar sus más de 10 mil pesos mensuales, algo muy feo que se llama peculado.
      Así como Alfredo hizo “cera y pabilo” de la persona de Marcelo de los Santos (a pesar de que Marcelo inundaba de chayote al diario Pulso, con el cual se le pagaban sus horribles cartones), ahora, hipócritamente, hace lo mismo con la caída en desgracia ex alcaldesa Victoria Labastida.
       ¿Ya no se acuerda Alfredo que él fue uno de los primeros en pedir audiencia a Labastida con el único propósito de proponerle no ridiculizarla con sus monos a cambio del consabido “moche”? (Tengo pruebas). Un “periodismo” de vividores, corrupto, que se manifiesta con el silencio de complicidad en el obvio asesinato de Karla Pontigo Luccioto.
      NO, NO, peor aún, periodismo amarillista que hace pedazos en sus páginas rojas a tantos inocentes, pero CALLANDO el accidente, ocurrido hace unos años, provocado por Alfredo Narváez Ochoa, el CORRUPTO “Pingo”, resultando en la muerte de una persona. De eso si, nada se publicó.
    Vamos, si algo de lo que aquí es mentira o invento, pues que me lo desmientan los mencionados.
        Periodistas no son, los mantiene el gobierno, pues Pulso carece de publicidad, o que digan ¿De dónde sacan los millones para sostener el diario?